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Racimo de plátano de Canarias madurando en la mata, en una finca de La Palma

Fincas de plátanos que se pueden visitar en La Palma

Somos tres y somos distintos. Te cuento qué hace cada uno para que elijas con criterio, aunque no nos elijas a nosotros.

por José Daniel Martín, Agricultor y cofundador de Finca Amor Platánico
Publicado el · Actualizado el

Por qué esta guía la escribo yo

Tengo una de las tres fincas, así que lo lógico sería que te dijera que vengas a la mía y punto. Pero por la finca pasa mucha gente que ya ha estado en otra, o que va a estar, y la conversación se repite tanto que merece la pena escribirla.

Vaya por delante: conozco a los compañeros, me parecen buena gente y hacen un trabajo serio. Esto no va de quién es mejor. Va de que son planes diferentes y conviene saber cuál se parece más a lo que buscas.

PlatanoLógico, en Puerto Naos

Es la más conocida de las tres, con diferencia, y tiene mérito: llevan años explicando el plátano ecológico y lo hacen muy bien.

Su visita dura unos 90 minutos y gira alrededor del cultivo ecológico, de cómo funcionan los ecosistemas dentro de la finca y de cómo se convive con un volcán al lado, que allí no es una metáfora. Hay degustación de plátano y, al terminar, un té hecho con energía solar. El punto de encuentro está en Puerto Naos, por el paseo de la playa, junto al Hotel Meliá; dicen que busques un plátano de seis metros pintado en la pared, y no exageran.

Se reserva por su web. Los días, las horas y el precio los tienen ellos actualizados, así que mejor míralo ahí que fiarte de lo que diga nadie más: platanologico.es.

Si lo tuyo es la agricultura ecológica y quieres una visita más corta, es tu sitio.

Amor Platánico, en Tazacorte

La nuestra. Y como soy parte interesada, me limito a los hechos.

La visita dura 2 h 30 min y la mitad larga del tiempo se va en caminar entre las plataneras: cómo se riega, por qué se deshija, cuánto tarda una mata en dar un racimo, por qué se corta verde. La otra parte es una degustación sentados a la mesa, con papas arrugadas, mojo, queso palmero, dulces y vino de la isla.

Somos grupos de 15 personas como máximo, hacemos dos pases al día —de 10:00 a 12:30 y de 13:30 a 16:00— y cerramos los lunes. Hay sitio para que los niños estén a su aire y la visita es gratuita hasta los 3 años.

Si lo que buscas es tiempo, comida de verdad y venir con niños sin ir con prisa, encajamos bien.

Ecofinca Nogales, en Puntallana

Esta juega en otra liga porque está en la otra punta: Puntallana, en el noreste, al lado de Santa Cruz de La Palma. Si te alojas por allí, ni te plantees cruzar la isla para vernos a nosotros.

Es una finca familiar donde el plátano convive con aguacate, mango, piña y café, y tienen vacas palmeras, que es una raza de aquí. La visita recorre la finca, explican cómo cultivan y cómo hacen sus propios fertilizantes, y después se degusta lo que haya de temporada, que cambia bastante a lo largo del año.

Los datos de duración, idiomas y precio varían según dónde los mires, así que te paso su web directamente: ecofincanogales.com.

Si te interesa la fruta tropical más allá del plátano, o estás por el este de la isla, es la opción evidente.

Cuál te encaja mejor

Depende de tres cosas, y ninguna es el precio.

Dónde te alojas. La Palma parece pequeña en el mapa y luego las carreteras son las que son. Si estás en el valle de Aridane, PlatanoLógico y nosotros te quedamos a mano. Si estás en Santa Cruz o en el norte, Nogales.

Cuánto tiempo quieres dedicarle. Hora y media larga, o una mañana entera con comida incluida. Son experiencias distintas y ninguna es mejor.

Qué te interesa de verdad. Si lo que te atrae es el modelo ecológico, PlatanoLógico. Si es el producto y la mesa, nosotros. Si es la variedad tropical y el campo en general, Nogales.

Lo que tienen en común las tres

Las tres somos fincas que trabajan, no decorados. Eso significa barro cuando ha llovido, maquinaria por medio y gente haciendo su faena mientras pasas. Para mí es lo mejor que tiene, pero conviene saberlo.

En las tres hace falta reservar antes. Ninguna funciona apareciendo sin avisar, y en temporada alta las plazas vuelan.

Y en las tres se come o se bebe algo de lo que allí se cultiva, que al final es de lo que va esto.

Qué llevar y qué no esperar

Calzado cerrado y cómodo. Nada de chanclas: hay tierra, piedra suelta y desnivel.

Gorra y agua, aunque buena parte del recorrido va bajo las hojas, que dan más sombra de la que uno imagina.

Y no esperes un museo con pantallas ni un parque temático. Esto es una explotación agrícola con gente dentro. Lo que te llevas es entender de qué vive esta isla, no una atracción.

Si solo te da tiempo a una cosa

Si vas justísimo y solo puedes hacer una parada relacionada con el plátano, y estás en el valle, el Museo del Plátano de Tazacorte cuesta dos euros y se ve en media hora.

No es lo mismo que pisar una finca, pero te da el contexto histórico y es honesto decirlo: para algunos viajes, con eso basta.

Si estás organizando el viaje entero, lo tienes todo en la guía de qué ver y hacer en La Palma.

Los datos de PlatanoLógico y de Ecofinca Nogales están tomados de sus webs oficiales, consultadas el 10 de octubre de 2026. Como pueden cambiar sus horarios y precios, confírmalos siempre con ellos antes de ir.